viernes, 26 de junio de 2009
Se produjo el curioso encuentro con el vecino del 4t 1a
Llevaba días maldiciendo su existencia. Dolores de cabeza. Trasnochar. Me disponía a coger el metro. Cena de trabajo. Más pija que de costumbre. De repente, escuché una voz. Era él. Quería decirle que las valerianas ya no me hacían efecto, que tenía el pum xu ku ku en mi mente hasta cerrando los ojos. Pero el preguntó qué tal estaba. Se disculpó por no haber asistido a las tres cenas que le invitamos (a él y a sus dos compañeros) Nunca vinieron. Tres chicas de buen ver y una exótica oriental. No nos presentamos con minifalda. Obtuvimos Internet gratis. Aún así, pensamos que una cena equilibraría recompensas. Sonrió. Un tipo raro. Confieso tener debilidad por los chicos con pelo alborotado. Nos despedimos. Cena pendiente. Es que estuve liado con las clase de música. Dos besos. Nos vemos en la escalera. Mi vecino, el batería.
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