
Aquest fou el primer cotxe. El cotxe on conduia amb el meu pare a la falda. El primer cotxe que portà el meu pare amb la meva mare. El cotxe que va atropallar-me (afortunadament vaig sortir-ne ilesa)
Camioneta blanca per l'empresa. Camioneta on anàvem de càmping tota la família i on dormiem. Murcia, sant sebastián.. camioneta que em portava a l'institut i jo deia que em deixes lluny perquè ningú pugués veure'm.
El primer cotxe de la meva germana i també el meu. Una joguina que no anava molt ràpid. Mai em va deixar enganxar la L. El cotxe amb visera tunejada amb les lletres de U2 ( l'adolescència de la meva germana va ser dura) i jo havia d'esquivar tots el fans que em perseguien
L'he conduit dues vegades. En aquell moment fou quan vaig saber que només estimaria els automàtics. Va ser un gran disgust tenir-lo, cap de les dones el volia. Fins i tot vaig negar conduir-lo. Es quedà al garaig reprimit uns quants mesos, ara ja surt a passeig i començo a mimar-lo, tot i que els cotxes cars no són per mi perquè pateixo massa per fer-los una rascadeta. 


Saidi con bastón: Es un baile folklórico de Said (región del alto Egipto) baile tradicional de los hombres egipcios que en el pasado utilizaban un bastón largo para reunir el rebaño, caminar y si era necesario, defenderse. Estos pastores después de un día de trabajo, tomaban sus bastones y bailaban con alegría. Las mujeres empezaron a bailar con los bastones imitando el baile de los hombres.
Racks el Assaya, como es conocida en árabe, es la versión para las mujeres de este baile. La delicadeza y la feminidad son los principales factores que diferencian los estilos de las mujeres y de los hombres, ya que la bailarina demuestra toda su habilidad girando el bastón (que son mucho más pequeños que los utilizados por los hombres) con agilidad y ligereza.
El daff es el instrumento utilizado en esta danza de origen gitana-egipcia, utilizado en celebraciones y con alegría. Hay evidencias en la historia egipcia, judía y árabe que el Daff en la antigüedad era tocado solamente por las mujeres, aunque con el paso del tiempo ha dejado de ser exclusividad femenina.
Precisión es el secreto de esta danza y la concentración de la bailarina debe estar en tres puntos: en los movimientos, en la expresión facial y en el toque correcto del instrumento. Es necesario coordinar y armonizar los movimientos de cadera, pechos, brazos y cabeza mientras se toca el daff, expresando alegría y difundiendo buena energía por todo el ambiente. Este número requiere mucho entrenamiento, pues como cualquier instrumento que tocamos mientras bailamos, debe estar acompasado con el ritmo, y en el tiempo correcto.
Con el sonido de la pandereta, la bailarina transforma el ritmo en movimiento visible, transformándose en un instrumento vivo y sonoro. Los ritmos utilizados son: Falahi, Said, Laf y solos de darbuka y percusión.
PS: Bastón o pandereta? Mi gran dilema. Esta es la túnica egípcia (nada sexy) de este año. Por fin no andamos medio desnudas. Mi tercer año con bailes Shakirianos. El festival será en junio probablemente en luz de gas, os mantendré informados.
Mientras tanto ensañando con mi pandareta y bastón a ritmo de:
tum tac tum tum tac. ;)
besitos
aahh!!! por cierto, el naranja es el color de la creatividad.