viernes, 13 de mayo de 2011

EL SEXO MASCULINO ( capítulo primero)

Capítulo primero: Sangiguela


El sexo masculino, más conocido como Sangiguela, llega fuera de plazo, defectuoso y con alguna que otra tara. Eso sí, con mucho embalaje, el papel de regalo siempre produce cierto encanto.
Nunca tienen garantía, y si la tienen cuando quieres reclamar, reparar o cambiar están ya caducados. Tarde o temprano, acaba pasando factura y a veces el presupuesto se va de las manos- los especialistas de cabeza nunca resultaros ser del todo económicos-
Negativa? no. Dramática? no del todo, exagerá? ni una pizca.
Lo más curioso de estos especímenes es que nunca tienen nada claro, no avanzan ni tampoco retroceden. Allí parados, enfrente del ordenador, chateando con quinceañeras, ex amantes o anónimas con lencería medio-puesta.
Su única y mayor satisfacción solo puede hallarse dentro de bocas desconocidas, con o sin propina.
Suelen enamorarse desenfrenadamente los únicos primeros quince días, ellos mismos reconocen, que pierden interés una vez se han metido entre tus colchones .(Se aceptan sinónimos).
No hablemos de las rupturas. Sin duda, los mejores estudiantes de Harvard. Su mejor habilidad: dejar de contestar los mensajes, llamadas y desaparecer, simplemente, del mapa. Sin mencionar, claro, que para ellos, todas debemos de ser como mínimo neoyorquinas ( extremadamente neuróticas)
Dicha éspecie sexual masculina, resulta ser devastadora, y más de las deseadas, decepcionante, y no lo digo por lo masculino precisamente. Egoístas donde los haya, en su propia utopía, suponen que las carreras de dos siempre acaban en empate.
Así que, solo puedo deciros des de mi profunda y misántropa honestidad, permanecer con los ojos abiertos, los puños cerrados y el corazón blindado. En la mesilla de noche, a parte de los juguetes femeninos, fusiles bien cargaditos por si las moscas.

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