Yo solía esconderse entre bambalinas con respuestas maquillaje y silencios intermitentes, boca pequeña ojos grandes.
Por doquier con o sin necesidad buscaba refugio permanente. Lugar tranquilo para calmar enfermedades y dolencias. Sin rumbo alguno entre rosa, malva y color negro.
Cómo habla el silencio cuando la mente late rápido y a rugido desobediente! taquicárdia primaveral sin aliento vivífero.
Tengo casi la certeza de que yo se siente sumamente cansado. El espejo no miente cuando el que mira es el que ve y descubre ser, por primera e quizá última vez, humanamente imperfecto.
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